martes, 17 de febrero de 2009

Epístola del Duque de Solisdán, Marqués de Ajolotázar.

Fragmento de una misiva(1) escrita por Julián de la Casasola, Duque de Solisdán y Marqués de Ajolotázar, a un colega suyo:

“Creo que he estirado lo suficiente el instante que utilizo para escribille el presente letrado, un poco más y el instante se raja, y con él, todo mi tiempo, resultando en un desmoronamiento temporal que terminaría pasando al orden espacial, teniendo como consecuencia que yo desaparezca de aquí, de ahora y de los anales de la historia y la memoria de los hombres. Y de ser así, (((no))) padecería una situación en la que no existo, en la que nunca existí y en la que por ende este pliego no existiría, lo que envuelve que habría derrochado toda esta tinta, todo este tiempo que ni siquiera tengo ni tuve.(2)
Mas sobre estos temas profusa ignorancia profeso por lo que juzgo propio "no desplegar los labios, así como con todo sobre lo que no se puede discurrir", como siglos después ha de enunciar el judío.


(1) La carta tiene fecha del 14 de octubre de 1616 y consta de 32 pliegos. El fragmento presentado se encuentra en el pliego # 27 y marca el inicio de la despedida. El documento original puede ser encontrado en el Archivo Histórico del H. Ayuntamiento de la ciudad de Munguía, ubicada en la provincia de Vizcaya, en el País Vasco.
(2) El Duque de Solisdán, estultólogo y ensayista español, fue célebre entre sus contemporáneos por su inusitada mezquindad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Reflexionando acerca de este fragmento, creo que la introducción sobra (aunque la inspiración provenga del Quijote).